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Retrato de una juventud rota: nuestro tío Pedro y el Sant Feliu de julio de 1936

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Si echamos la vista atrás y consultamos las páginas del padrón municipal de 1936, hay una fecha que nos detiene en seco: el 1 de noviembre de 1918. Es el día en que nació nuestro tío Pedro. Eso significa que, al llegar el crucial julio de 1936, era un chaval de apenas 17 años; estaba a solo tres meses de cumplir los 18. En la España de la Segunda República, aquella era una edad de fronteras difusas: aunque ya se trabajaba y se militaba con absoluto fervor, la mayoría de edad legal no se alcanzaba hasta los 21 años. Por lo tanto, sobre el papel, Pedro seguía siendo un menor de edad bajo la tutela de sus padres. Para nosotros, el padrón es una ventana excepcional al pasado, una radiografía íntima que nos permite asomarnos a su cotidianidad. En esas hojas desgastadas no solo leemos el domicilio familiar, sino también los nombres de nuestros abuelos y tíos con los que Pedro compartía el hogar, detallando sus fechas de nacimiento, sus pueblos de origen y, lo que más nos fascina, de qué trab...

Hoja de ruta: Las preguntas que nos guían

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Documentos cartográficos donados por la nieta de Juan Negrín López, Carmen Negrín. Se trata de un conjunto de mapas, planos y croquis que se hallaban en Paris y fueron depositados en la Fundación Juan Negrín en diciembre de 2013. Fuente aquí . Tras recopilar los recuerdos de nuestro padre, nos dimos cuenta de que para encontrar a Pedro no bastaba con la memoria; necesitábamos pruebas. Así es como estamos reconstruyendo su rastro a través de estas seis grandes incógnitas y las fuentes que consultamos: 1. El origen: ¿Cuándo y dónde nació? Para confirmar su fecha exacta y filiación, nuestras fuentes principales son el Registro Civil y los padrones históricos. Registro Civil de Sant Feliu de Llobregat : Solicitud de la partida de nacimiento completa. Arxiu Municipal de Sant Feliu de Llobregat : Consulta de padrones para conocer la composición de la familia en los años 30. 2. La vida antes del frente: El joven de "El Dot" Queremos recuperar al Pedro civil: el trabajador de las r...

La piel de serpiente y el rastro de Perico

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Voy a intentar resumir un poco la historia de Pedro (Perico) Bergoñón Valera, y lo que sabíamos por nuestro padre, que falleció en 2020. No era mucho, aparte de las fotos que conservaba mi padre, una viejas fotos , algunas un poco deterioradas, en blanco y negro o sepia, que mostraban a un niño, luego a un joven delgado pero fuerte, con las constitución propia de la mala alimentación de la época entre la clase trabajadora (una estatura menor de la promedio hoy en día, piernas más bien delgadas, poco corpulento), vestido de futbolista, en solitario, o con el resto del equipo de fútbol , presumiblemente del Santfeliuenc, para luego mostrar otras fotos, con el joven, un poco más mayor pero no mucho, vestido en uniforme de miliciano , posando en una calle del Sant Feliu de Llobregat de aquellos años 30. Perico, a la izquierda de la foto. Probablemente datada en 1922 ó 1923 (como veremos más adelante). Perico, también a la izquierda de la foto, probablemente de los primeros años 30.  Pe...

Epílogo: El reencuentro en Sant Feliu

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Cuando llegamos a Sant Feliu fuimos a casa de mi tía Huertas . Mi hermano Juan, al enterarse que habíamos llegado pronto, vino a buscarnos y desde la puerta de casa de mi tía que lo vimos venir, corrimos los dos para abrazarnos ! Pobre mi madre ! Al fin juntos ! . Mi padre estaba en la casa de Molins de Rei con mi cuñada Eulalia que ya había preparado la casa para instalarnos allí, hasta que ya trabajando en Sant Feliu, y mi hermano también encontramos un piso . Lo encontramos pronto y nos instalamos con lo poco que nos quedó de nuestra marcha al exilio . Mi tía Huertas y mi prima Huerticas, su hija, bien . A mi primo Pedro, su hijo, le salieron 30 años de cárcel, pero gracias a sus compañeros de fútbol pronto quedó libre . El primo Pedro ("Perico") Segura, en sus tiempos de jugador en el Santfeliuenc, donde también jugaba el hermano caído de Salvador, también llamado Pedro. Mis amigos, al enterarse que había llegado y lo que me había ocurrido la noche de nuestra marcha, desp...