Capítulo 7: Cruzando ríos bajo la luna


Ya de allí, habiendo reposado y habiendo pasado el peligro, sobre las 5 de la tarde emprendimos otra vez la marcha sin parar hasta el día siguiente donde por fin encontramos el grueso de los carros que habían salido antes. Al pie de la montaña, cerca de la carretera, con unas hogueras grandes. Debían ser las 4 ó las 5 de la mañana. Al estar todos juntos parecia que nos sentíamos más seguros. Allí todos juntos almorzamos, bebimos, reposamos e hicimos una cabezada. Ellos en sus carros llevaban más comida para todos y para los animales.

Por aquellos días había llovido y nevado. Estábamos en pleno invierno, con un frío tremendo pero andando parecía que no se notaba tanto. Así éramos de contentar.

Bueno, otra vez a emprender la marcha. Esta vez por las montañas y de noche. Nos sentíamos más seguros por la aviación, andando sólo con el resplandor de la Luna si es que se veía. Una noche con poca Luna pasamos un pequeño riachuelo de unos tres o cuatro metros de anchura que cruzaba la carretera. A causa de la lluvia que había caído, el agua se precipitaba por un lado de la carretera cayendo desde una altura de unos cuatro o cinco metros formando debajo una balsa. No sabíamos lo hondo que sería y qué había en ese lado de la carretera dónde se precipitaba el agua. Otros que habían pasado por ahí, habían formado un paso con tablones. Si lo hubiéramos tenido que cruzar de día no lo hubiéramos hecho, pero de noche sin parar a reflexionar, lo pasamos con mucho miedo de caer. No sé lo que hubiera pasado si hubiéramos caído alguno de nosotros, pero lo conseguimos. Era tanto el cansancio y el sueño que una mujer mayor con sus faldas largas, yendo detrás de un carro tan cerca de él iba que no se dio cuenta y se metió en el riachuelo. ¡Pobre mujer, despues de tanto sufrir!
Sin parar, emprendimos la marcha. Ya no se dónde paramos otra vez. Sólo recuerdo que ya era de día y nos encontramos con otro río mucho más ancho de unos quince o dieciseis metros y lo teníamos que cruzar. Con el miedo, al ser de día por si la aviación aparecía. Tuvimos suerte que no apareció. Empezamos a cruzar esta vez tanto niños como mujeres dentro del carro y los hombres empujando y guiando al animal con agua a la cintura. Pasamos uno detrás del otro hasta el extremo. Una victoria para nosotros. Como en aquellas películas del Oeste con el miedo en el cuerpo. Muy impresionante. Pero cuando recuerdo el primer riachuelo y haberlo tenido que pasar de noche por el tablón que sentíamos precipitarse el agua en el pozo que se había formado debajo y que si te caías, no saber que podía pasar, me coge un miedo que no se olvida fácilmente!
No sé si Salvador vió "La Gran Jornada" una de las primeras películas con John Wayne de protagonista, pero aquí hay episodios similares a los narrados.

Notas de la investigación

Están cerca de Agullana, en la comarca del Alt Empordà (Girona),y por la zona, el curso de agua más cercano y relevante es la Riera de Agullana, un arroyo que atraviesa el municipio. Además, la zona se encuentra en la cuenca de la Muga, el río principal de la región, situado a pocos kilómetros al sur. Así pues tenemos: Río Muga: Río importante que pasa cerca en dirección al Mediterráneo; entorno es una zona caracterizada por pequeños arroyos y arroyos de régimen mediterráneo, montañosa y forma parte de las cuencas que bajan de la Albera y la Riera de Agullana.

Plano procedente de aquí.

El pantano de Boadella, que aparece en el mapa anterior, fue inaugurado en 1969, por tanto, 30 años antes de lo que aquí se explica.


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