Capítulo 9: Rumbo a la frontera: Ropa doble y huevos

Pronto llegó la orden de marchar. Ya las fronteras las iban abriendo y nos avisaron que cuantos menos bultos lleváramos mejor. Así que tuvimos la idea de vestirnos con ropa doble. Yo, dos pantalones, dos camisas, dos calcetines, dos camisetas, dos calzoncillos... como morcillas íbamos! El resto ya lo llevaría el carro. Más tarde tuvimos que despeñar el carro, dejando al animal suelto.
Foto tomada de aquí. Refugiados "como morcillas" para protegerse del frío.
Nos decidimos a marchar. Era una caminata muy larga y fría, pero cómo íbamos tan abrigados no lo sentíamos tanto. Tuvimos que pasar ya de noche en plena oscuridad y con niebla donde la gente despeñaba coches, carros, camiones, etc. en un barranco, cerca de la carretera, donde ardían y quemaban todos sus enseres, ropas, recuerdos, etc. Era un caos. Algunos aún conservaban sus coches. Por allí íbamos nosotros entre el caos. De pronto uno de los coches enciende los focos en la oscuridad y vemos que se nos viene encima un rebaño de vacas que por poco nos atropellan!
Foto tomada de aquí, donde hay más fotos correspondientes a la "Capsa Vermella" de Antoni Campanyà.
La gente con griteríos por aquí y por allá, por todos los lados. La gente que había ido en coche o en camiones con alimentos, los esparcían por las cunetas. Botes de leche condensada, de conservas, jabones, etc. Nosotros nunca nos quisimos desprender de las fotografías de mi familia y así como entraron en Francia, volvieron a España. Ibamos tropezando en la oscuridad con botes de leche condensada. Algunos cogimos y junto con los huevos nos fueron alimentando hasta la frontera y más allá (hasta llegar a Le Boulou). 

Notas de la investigación

  • Un trabajo sobre experiencias similares a la de Salvador, aquí.

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