Capítulo 10: Le Boulou: El primer descanso en Francia

Llegamos a un punto que debíamos esperar hasta el aviso de que se habían abierto las fronteras. Allí nos quedamos en la orilla de la carretera en la falda de una montaña, medio dormidos y con el ruído de la tropa en retirada y el alboroto de los caballos en desbandada que nos ponía en tensión y nos tenía medio despiertos. Otra vez era un caos. Tiros por aquí, tiros por allá. Al poco paraban y volvían a empezar. Una locura.
Foto del fondo de Elizabeth Eidenbenz, de aquí.
Hasta que al poco tiempo pasan a decir que se habían abierto las fronteras. Sin pensarlo más, emprendimos de nuevo la marcha. Entramos por la frontera del Perthus, entre medio de un montón de fusiles y registrándonos por si llevábamos armas, etc. Nada más pasar la frontera, acudía gente a darnos pan y bacalao. Mirábamos hacia atrás con la tristeza en nuestros rostros y al mismo tiempo alegría porque ya habíamos dejado el peligro de bombas y ametrallamientos.
Foto de aquí.
Desde la frontera del Perthus hasta llegar a Le Boulou, teníamos que andar todavía unos 9 km. Se nos hacía de noche y aún por el camino salían los de la Cruz Roja francesa a ofrecernos un vaso de leche y pan con gesto muy humano y muy acogedor que nos parecía de muy buen agrado.
Llegamos al pueblo de Le Boulou, pero antes de llegar, por el camino encontramos el caballo que nos había traído casi hasta la frontera, porque nosotros al despeñar el carro, el animal quedó libre y lo pudimos recuperar. Aún nos llevó parte de los bultos que llevábamos. Una vez instalados en el pueblo, fueron los hombres a un río que hay en el pueblo y allí lo dejamos, descansando y comiendo lo que pudiera. Qué triste destino!
Foto del fondo de Elizabeth Eidenbenz, de aquí.
En Le Boulou buscamos un sitio donde poder descansar y dormir. Encontramos una acera donde había una pared y allí con unas sábanas que llevábamos hicimos como un techo para que nos guardara del frío y de la humedad de la rosada de la noche y allí dormimos, por primera vez, más tranquilos.


Notas de la investigación

  • Detalles sobre los caminos del exilio antes y después de entrar en Francia, se pueden consultar aquí.
  • Más detalles, aquí.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bienvenidos a Hilos de Memoria | Benvinguts a Fils de Memòria

La piel de serpiente y el rastro de Perico

Capítulo 1: El resplandor en la montaña (22 de enero de 1939)