Crónica de un enigma familiar: Los hilos que nos llevan hacia el frente de Aragón

La memoria histórica familiar nunca es una línea recta; se parece más bien a un puzle cuyas piezas han sido dispersadas por el viento del tiempo. Tras compartir con vosotros en el post anterior los orígenes de nuestro tío Pedro (Perico) Bergoñón en los campos de rosas de Sant Feliu de Llobregat, hoy nos adentramos en el primer gran vacío de su biografía. Sabemos con certeza documental que en mayo de 1937 ya combatía en la 27ª División, pero... ¿cuándo se marchó exactamente? ¿A través de qué vía?

Mientras esperamos las respuestas oficiales sobre este momento inicial de la guerra civil española, en los archivos militares de Ávila, Guadalajara y Salamanca, mi hermana y yo hemos conseguido acotar el misterio gracias a tres valiosísimos indicios físicos y orales.

1. La pista del documento mudo: La cartilla de la Generalitat

El primer gran hallazgo apareció en el Arxiu Comarcal del Baix Llobregat. Allí, mi hermana localizó la cartilla de alistamiento original de 1936 de nuestro tío Pedro, expedida por la efímera Conselleria de Defensa de la Generalitat de Catalunya (germinada a finales de julio de ese año bajo la dirección militar de Felipe Díaz Sandino).


Fotografía de la cartilla de alistamiento localizada en el Arxiu Comarcal. Detalle de la cartilla de alistamiento de la Conselleria de Defensa de la Generalitat (1936). Su firma de puño y letra en la base, un rasgo de alfabetización obrera que nos conmovió profundamente, contrasta con la ausencia de sellos de destino, reflejo del voluntarismo de los primeros meses.

El documento es fascinante porque está prácticamente en blanco: solo constan sus datos físicos, su profesión de pagès y su firma. Ver su trazo de puño y letra nos conmovió profundamente; en una época de altísimo analfabetismo, su firma demuestra el acceso a la instrucción básica propio del entorno obrero e ilustrado de nuestra familia. Que la cartilla no tenga sellos de unidades ni destinos nos da una pista clave: Pedro se registró de forma totalmente voluntaria en la efervescencia miliciana de la segunda mitad de 1936, antes de que el Gobierno centralizara y burocratizara el ejército en la primavera de 1937.

2. El fútbol como puerta hacia la guerra

Aquí es donde la documentación se cruza con el recuerdo vivo de nuestro padre, quien siempre nos explicaba que su hermano "se fue a la guerra justo al acabar un partido de fútbol".

Investigando en las hemerotecas de El Mundo Deportivo, hemos constatado que durante el mes de agosto de 1936, el Comité Central de Milicias Antifascistas (CCMA) organizó festivales deportivos y "partidos de retreu" por toda Catalunya. La dinámica era clara: los campos de fútbol se convertían en mítines de enganche. Al terminar el encuentro, se abrían mesas de alistamiento. Mirando el calendario, la hipótesis más sólida nos conduce al fin de semana del 15 y 16 de agosto de 1936, un momento de movilización masiva donde el sindicato de la UGT hizo un llamamiento urgente para enviar refuerzos tras los primeros combates duros. Es muy probable que Pedro se calzara las botas en Sant Feliu por última vez ese fin de semana y, con la adrenalina del partido, firmara su cartilla y subiera a un camión de voluntarios.


Recorte de la portada o de la sección "El deporte al servicio de las milicias" de El Mundo Deportivo de mediados de agosto de 1936. Páginas de El Mundo Deportivo (agosto de 1936) donde se reseñaban los "festivales pro-milicias". Los campos de fútbol se transformaron en centros de abastecimiento de mantas y puntos de enganche para los voluntarios que marchaban al frente.

3. Dos rutas posibles para un mismo destino

Al no disponer aún de la hoja de ruta militar, mi hermana y yo manejamos actualmente dos escenarios históricos apasionantes que dividen el destino de nuestro tío en el otoño de 1936:

  • La ruta anarquista (La Centuria Peñalver): Sabiendo el enorme peso de Juan Peñalver (CNT) en el pueblo, y habiendo confirmado recientemente con los descendientes de su primo Perico Segura que este se marchó influenciado por Peñalver, cabe la posibilidad de que Pedro se uniera inicialmente a la Centuria Peñalver. Si fue así, su destino fue el sector sur de Aragón, viviendo en primera persona la utopía de las colectividades agrarias en pueblos como Letux. Al llegar la militarización a inicios de 1937, mientras su primo regresaba a Sant Feliu, Pedro habría decidido continuar en el frente, siendo absorbido por la 27ª División debido a su carnet de la UGT.

  • La ruta socialista (La Columna Carlos Marx): La otra gran posibilidad es que Pedro hiciera valer de forma directa su afiliación a la UGT (firmada en junio del 36) y se subiera en Barcelona a uno de los trenes de refuerzo de la Columna Carlos Marx. En este caso, su destino directo fue el durísimo frente de Tardienta, al norte, donde la columna operaba bajo una estricta disciplina militar. Esto explicaría de forma natural por qué en mayo del 37 seguía en la misma unidad, reconvertida ya en la 27ª División.



Recortes de diferentes medios, datados a mediados de agosto de 1936. Se reseña la partida al frente de Tardienta de diversos contingentes de milicianos.

No nos vamos a detener aquí. Aunque los historiadores de referencia con los que hemos contactado —como Gonzalo Berger o Joaquín Ruiz Gaspar (Os Monegros)— nos confirman que el papel definitivo aguarda en cajas físicas pendientes de digitalizar, las líneas de investigación están más vivas que nunca.

¿Vivió nuestro tío la revolución colectivista de Letux o el frío invierno de las trincheras de Tardienta? Os seguiremos informando de cada paso en este viaje al corazón de nuestra memoria familiar.

  1. Nota 1 (Sobre la Conselleria): La Conselleria de Defensa de la Generalitat de Catalunya funcionó de forma autónoma desde el decreto de su creación el 31 de julio de 1936 hasta su disolución definitiva en la primavera de 1937, tras los Fets de Maig, momento en que el Gobierno de la República centralizó las competencias militares en el Ejército Popular (EPR).

  2. Nota 2 (Sobre el Frente de Tardienta): La Columna Carlos Marx, integrada mayoritariamente por militantes del PSUC y de la UGT, estableció su Cuartel General en la línea Tardienta-Grañén durante el mes de agosto de 1936, sufriendo duros combates de desgaste por el control de la vía ferroviaria.

  3. Nota 3 (Sobre Letux): La localidad zaragozana de Letux se convirtió durante el otoño de 1936 en uno de los núcleos de las colectividades agrarias impulsadas por las columnas milicianas de la CNT en el frente sur de Aragón, antes de la unificación de mandos.

  4. Nota 4 (Sobre consultas de milicianos en los primeros tiempos): El portal PARES, dispone de copias de centenares de acuses de recibo (pagadurías) de milicianos, los originales o, la mayoría, se custodian en el Arxiu Nacional de Catalunya, donde están además de digitalizados, pasados por OCR. Ni que decir tiene que consultamos en l'Arxiu pero no encontramos el paradero de nuestro tío, lo cual no es sorprendente porque sigue habiendo decenas de carpetas sin digitalizar ni clasificar.


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