Capítulo 13: Historias de Argelès y el secreto del cordero

También se interesaba por buscar el paradero de familiares que estaban en otros campos de refugiados. Por él pudimos saber dónde estaba mi padre, e hizo todo lo posible para que se pudieran ver mis entre ellos. Así que una vez sabía dónde estaba la pareja, les proporcionaba el viaje para que se reunieran.
Al fín se vieron. Y de ello pudimos saber lo que les pasó y qué pasó con el cordero que al final quedó con mi padre. Mi amigo y su padre ya no estaban con el mío. En el campo de Argelès-sur-Mer, además de hacer frío y pasar mucha hambre sin tener nada que comer, había muchos como mi padre. Uno de los internados con mi padre, era carnicero y se ofreció a sacrificarlo con la condición de repartirlo y así se hizo. Luego vino el cómo hacer fuego para asarlo, con unas ruedas de coche que ya no servían y alguna madera. Ya empezaba a asarse cuando en aquel momento viene un guardia senegalés, con unos malos modos diciendo: Allez, allez, fut lo camp... y mi padre en español: Espera un momento por favor. El senegalés sin más ni menos le dio una fuerte paliza a lo que se estaba asando y todo por los aires, fuego y asado. Mi padre se puso tan furioso que se hubiera peleado con él, pero los demás del campo le dijeron que se callara, que esos tipos por menos que canta un gallo te daban una paliza como mínimo.
Así que, ya quedamos enterados de todos lo que pasó.
Del viaje de mi madre al campo donde los reunieron, fue bien y pudimos saber cómo nos podíamos comunicar por carta. Aunque mi padre no sabía leer ni escribir, otros si era menester se la leían y se la escribían. Y ya de regreso a casa, al refugio. Todos eso fue gracias a la mediación del alcalde.
Sello francés de los años 30

Era una persona muy “ñic-ñac”. Andaba como si tuviera en las piernas un muelle. Tenía una perilla muy blanca y se nos acercaba y nos tocaba la cara y la barbilla con un gesto cariñoso. En su hablar en francés parecia decir. Pobres niños!


Notas de la investigación

  • Un extenso vídeo, con imágenes, pelíccula y entrevistas a sobrevivientes de este campo, puede verse aquí.
  • Datos wikipédigos. y otros.
  • Sobre Argèles, nada como el sitio del "Memorial" del campo, aquí.
  • Iconografía diversa de los campos puede verse aquí.

Capítulo anterior: 
El refugio de Clermont l'Herault Próximo capítulo: Blancanieves y la sala de cine

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bienvenidos a Hilos de Memoria | Benvinguts a Fils de Memòria

La piel de serpiente y el rastro de Perico

Capítulo 1: El resplandor en la montaña (22 de enero de 1939)