La ruta del norte: Tardienta y el frente de yeso, truenos y vías de tren

 En nuestro anterior artículo recorrimos los campos colectivizados de Letux, en el frente sur, siguiendo la hipótesis de las milicias confederales. Hoy damos un giro de 180 grados para adentrarnos en la segunda gran posibilidad sobre el destino de nuestro tío Pedro (Perico) Bergoñón en el verano-otoño de 1936: la ruta del norte.

Si en lugar de sumarse a la vía libertaria, Pedro hizo valer su carnet de la UGT y subió en Barcelona a uno de los trenes de refuerzo de la Columna Carlos Marx, su destino no fue el relativo aislamiento del campo zaragozano. Su destino fue un auténtico polvorín estratégico en la provincia de Huesca: Tardienta.

El nudo estratégico antes de las milicias

Para entender qué era Tardienta antes de la llegada de las milicias catalanas a finales de julio de 1936, hay que mirar las vías del tren. No era un pueblo agrícola más de Los Monegros; era un enclave de comunicaciones vital. Su estación albergaba el nudo ferroviario que conectaba Zaragoza con Huesca y Jaca y hoy en día, sigue siendo una estación de referencia por donde pasa incluso el AVE. Pero no sólo era un tema ferroviario, también lo era de carreteras, pues las que unían Zaragoza y Huesca pasaban por Tardienta, e igualmente, las comunicaciones con Barcelona. Quien controlara Tardienta, controlaba el suministro y el movimiento de tropas hacia el Pirineo y la capital oscense.

Cuando estuve recorriendo la zona el año pasado, pasear por esa misma estación de tren me puso la piel de gallina. Es imposible no imaginarse el estruendo de aquellos días de agosto: los silbatos de las locomotoras, el traqueteo de los vagones llegando a rebosar de milicianos barceloneses armados, el desembarco de sacos de arena, cajas de munición y los gritos de los comités organizando las posiciones defensivas a contrarreloj, incluso los ataques con aviación a la estación y los trenes, con decenas de vagones en llamas (!). El pueblo se transformó de la noche a la mañana de un nudo ferroviario civil a la gran puerta de entrada al infierno del frente de Huesca.



La estación de ferrocarril estaba y está muy cercana al emblemático edificio de la harinera. En el verano de 1936, las vías eran las arterias por las que bombeaba la fuerza de las milicias catalanas de la UGT y el PSUC hacia la línea de fuego. Nada más salir se reorganizaban en las plazas compartidas con el edificio de la harinera, se refrescaban y lavaban y acababan usando como cuartel el propio edificio de la harinera. Nota: José del Barrio, el jefe de la columna, solía subir a la parte más alta para usarla como mirador de la cercana ermita de Santa Quiteria, de la que hablaremos después. Fotos tomadas de aquí,

Un pueblo sitiado en la línea de fuego

A diferencia de Letux, Tardienta nunca vivió en una retaguardia tranquila. Desde los primeros días, el pueblo quedó en una posición comprometidísima: rodeado de poblaciones en manos de los sublevados fascistas. Al oeste, a escasos kilómetros, la localidad de Almudévar funcionaba como una base de operaciones enemiga desde la que se lanzaban ataques de artillería constantes contra el casco urbano.

Pero el verdadero epicentro del dolor y la resistencia tiene un nombre propio que cualquier miliciano de la Carlos Marx grabó a fuego en su memoria: Santa Quiteria. Esta ermita y su cerro, situados en una posición elevada que dominaba toda la llanura, se convirtieron en una duna de yeso y sangre. Fue asaltada, perdida, recuperada y bombardeada en diversas ocasiones durante los meses de agosto, septiembre y octubre del 36. Todos los detalles aquí.

Si nuestro tío Pedro estuvo allí con 17 años, tuvo que aprender a sobrevivir no al trabajo de la azada, sino al silbido de los obuses, al polvo asfixiante del yeso monegrino machacado por la artillería y a la guerra de posiciones más cruda. Los edificios del pueblo —muchos de los cuales aún conservan las cicatrices que pude fotografiar en mi visita— se transformaron en cuarteles improvisados, hospitales de sangre y centros de transmisiones.





Múltiples ataques a la posición Santa Quiteria, posición clave con una panorámica de 360 grados, sobre carreteras, ferrocarril, pueblos cercanos incluyendo Huesca... Los ataques, incluyendo la Thaelman en la penúltima foto, las trincheras y refugios cercanos a la ermita de Santa Quiteria, cuyos restos se ven en la última foto. Fotos tomadas de aquí,

De las milicias a la 123ª Brigada Mixta en Robres

Con el paso de los meses y la entrada de 1937, el frente de Tardienta se estabilizó de forma amarga. Las milicias voluntarias de la Carlos Marx dieron paso a la estructura rígida del Ejército Popular de la República. El sector pasó a estar bajo el mando de la 27ª División, y el nombre de la unidad de nuestro tío empezó a escribirse con números: la 123ª Brigada Mixta.

Muy cerca de Tardienta se encuentra Robres, la localidad que albergó el Cuartel General de esta brigada y donde hoy en día se puede visitar un interesantísimo Centro de Interpretación de la Guerra Civil. Conocer aquel espacio el año pasado me ayudó a encajar las últimas piezas: allí se gestionaban las nóminas, las órdenes de fortificación de las trincheras de la Carlos Marx y la intendencia de unos soldados que ya no vestían monos azules de milicianos, sino los uniformes caqui del ejército regular.

Tanto si Pedro empezó su guerra en el sur (Letux) y fue absorbido por el embudo militar hacia el norte en el otoño de 1936, como si desembarcó directamente del tren en la estación de Tardienta en agosto, este paisaje de trincheras excavadas en la roca, bombardeos desde Almudévar y asaltos a Santa Quiteria fue el escenario real que curtió su juventud. Aquí dejó de ser un cultivador de rosas de Sant Feliu para convertirse en un soldado de la República.

Bibliografía y Fuentes

Notas

  1. Nota 1 (Sobre la Ermita de Santa Quiteria): La posición de Santa Quiteria, una altura estratégica clave para el control del nudo ferroviario de Tardienta, fue escenario de combates encarnizados durante el verano y otoño de 1936 entre las milicias catalanas de la Carlos Marx y las fuerzas sublevadas procedentes de Almudévar y Huesca.

  2. Nota 2 (Sobre la 123ª Brigada Mixta): La 123ª BM se constituyó oficialmente a comienzos de 1937 en el Frente de Aragón a partir de los antiguos batallones de la Columna Carlos Marx (UGT-PSUC), quedando integrada en la 27ª División (antigua División Trueba-Del Barrio) con cuartel de intendencia en Robres.


Capítulo anterior: La ruta del Sur. Vivió nuestro tío... Próximo capítulo: Mayo de 1937 ...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bienvenidos a Hilos de Memoria | Benvinguts a Fils de Memòria

La piel de serpiente y el rastro de Perico

Retrato de una juventud rota: nuestro tío Pedro y el Sant Feliu de julio de 1936