Agosto y septiembre de 1937: La sombra sobre las colectividades y la reaparición en el Vedado de Zuera
Introducción: El vacío de agosto y el rastro de septiembre
La investigación histórica sobre la memoria familiar a menudo avanza a zancadas de gigante y, a veces, tropieza con vacíos documentales colmados de interrogantes. Tras haber rastreado a mi tío Perico durante junio y julio en Senés, Torralba y Almuniente, los legajos del Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca guardan silencio sobre agosto de 1937. La ficha de revista de ese mes no ha aparecido.
Sin embargo, el 1 de septiembre de 1937 la bruma vuelve a despejarse. La nueva ficha de revista ubica a la 123ª Brigada Mixta de la 27ª División en una coordenada militar de primer orden: el Vedado de Zuera, a las puertas del norte de Zaragoza. Entre el descanso de julio en Almuniente y el despliegue de septiembre en Zuera se abre una de las páginas más oscuras y complejas de la contienda en Aragón.
Fichas de revista de septiembre de 1937, Perico aparece en la segunda hoja, como "soldado de segunda" (CDMH Salamanca, fotos propias en 2024)
El Vedado de Zuera, un extenso pinar estratégico al norte de Zaragoza donde la 123ª Brigada Mixta estuvo acantonada a comienzos de septiembre de 1937. Fotos tomadas de aquí donde además se explica una ruta para llegar al paraje.
1. El enigma de agosto: ¿Maniobras militares o la disolución del Consejo de Aragón?
Durante las primeras semanas de agosto de 1937, el Gobierno republicano del socialista Juan Negrín, apoyado decididamente por el PSUC y el PCE, tomó la drástica decisión de liquidar el Consejo Regional de Defensa de Aragón, el órgano de poder autónomo controlado por la CNT que gestionaba el Aragón republicano y sus colectivizaciones agrarias.
Para ejecutar el decreto de disolución y la desmantelación violenta de muchas colectividades anarquistas, el ministro de Defensa Indalecio Prieto ordenó la entrada en la región de la 11ª División de Enrique Líster. Sin embargo, la 27ª División (nacida de la antigua Columna comunista Carlos Marx) se encontraba desplegada exactamente en ese mismo sector monegrino.
La falta de la ficha de revista de agosto nos deja ante una pregunta inevitable: ¿Qué hizo Pedro esas semanas?
La hipótesis política: Partes de la 27ª División apoyaron tácticamente las operaciones de control de la retaguardia, desarmando colectividades y restableciendo el poder municipal oficial de la República en el sector del Cinca y los Monegros. Si Pedro participó en estos despliegues, presenció el choque directo entre las dos grandes almas del bando republicano.
La hipótesis de reestructuración militar: Tras la sangría sufrida en junio en el carrascal de Alerre, la 123ª BM empleó agosto en un intenso proceso de reorganización en la retaguardia de los Monegros, asimilando a nuevos quintos catalanes y preparando los vehículos e pertrechos para el inminente ataque a Zaragoza.
2. Septiembre en el Vedado de Zuera: La Ofensiva sobre Zaragoza
A finales de agosto, el Mando Central del Ejército Republicano lanzó la gran Ofensiva de Zaragoza. Mientras el peso principal del ataque por el sur se libraba en las encarnizadas batallas de Quinto y Belchite, en el flanco norte la maniobra buscaba amenazar la capital aragonesa desde el río Gállego y la carretera de Huesca.
Ahí es donde encaja de forma matemáticamente exacta la ficha de 1 de septiembre de 1937 en el Vedado de Zuera:
El Vedado de Zuera es una amplia masa forestal de pinares situada en una elevación estratégica que domina el valle del Gállego y los accesos a Zuera.
La 123ª Brigada Mixta se posicionó en este pinar para cubrir el flanco septentrional de la ofensiva, actuando como reserva de choque y contención frente a los contraataques de la guarnición franquista de Zaragoza. Los combatientes sufrieron bajo los pinos de Zuera la respuesta de la aviación y la artillería enemiga en unos días de altísima tensión táctica.
3. La mirada del soldado: Entre la política y la trinchera
Para Perico, que meses atrás había vivido la agonía militar en las posiciones de Alcubierre y Alerre, este final del verano de 1937 supuso la confirmación de que la guerra en la que luchaba había cambiado para siempre. Ya no quedaba espacio para las milicias ni las utopías del 36; el Ejército Popular era una maquinaria regular orientada al choque de grandes batallones y sometida al estricto mando de la alta política militar.
Desde el pinar del Vedado de Zuera, contemplando a lo lejos las llanuras que conducían a Zaragoza, Pedro encaraba el otoño de 1937. Pocos meses después, el destino de su unidad los catapultaría hacia el sur, al invierno glaciar de Teruel.
Para saber más (Fuentes recomendadas)
CASANOVA, Julián (1989). Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa (1936-1938). Siglo XXI Editores. (Estudio fundamental sobre la disolución del Consejo de Aragón en agosto del 37).






Comentarios
Publicar un comentario