El último peldaño antes del Ebro: Reorganización en el Segre y la Escuela de Sargentos (Junio - Julio de 1938)

Introducción: Un verano de calma tensa a orillas del Segre

Tras la suspensión de los sangrientos ataques frontales contra la cabeza de puente de Balaguer y la Cota 331 ("El Merengue") a finales de mayo de 1938, el frente catalán entró en una aparente fase de estabilización. Para los soldados de la 27.ª División, sin embargo, aquella "calma" no significó descanso.

El río Segre se había convertido en una trinchera líquida. Mantenimiento de guardias bajo el sol asfixiante del verano, fortificación de la orilla izquierda, patrullas nocturnas y constante observación del enemigo al otro lado del caudal constituían la rutina diaria. Pero tras las bambalinas, el Estado Mayor del Ejército Popular preparaba en absoluto secreto el mayor envite militar de toda la contienda: el cruce masivo del Ebro. Para llevar a cabo semejante operación, se necesitaba algo más que tropa; se requerían urgentemente mandos intermedios probados en combate.


La posición defensiva republicana de Lo Morinyol, en Bellcaire d'Urgell, tomada a los franquistas el 22 de mayo y que se mantuvo hasta finales de 1938, conteniendo el paso franquista mientras los esfuerzos bélicos se concentraban en el Ebro. Foto de aqui.

1. Muro defensivo y reestructuración de la 123.ª Brigada

Durante todo el mes de junio de 1938, la 123.ª Brigada Mixta tuvo que absorber los reemplazos de bisoños que llegaban para cubrir las miles de bajas sufridas en Aragón, Singra y el Segre. Como revelan los partes de la división conservados en el CRAI de la UB, la prioridad del Comandante Marcelino Usatorre y de José del Barrio era clara: convertir a los reclutas en soldados operativos e inculcar la disciplina de fuego.

Las unidades de enlaces y motorizados, en las que ejercía mi tío Pedro Bergoñón Valera, desempeñaron un papel logístico crucial durante estas semanas. Garantizar la fluidez de las órdenes entre los puestos de mando de la brigada a lo largo de la orilla del río y los depósitos de intendencia exigía un movimiento ininterrumpido de motocicletas y vehículos por carreteras frecuentemente batidas por la aviación enemiga.

2. La ficha de revista de julio de 1938: Perico en la Escuela de Sargentos

Es en este contexto de preparación febril donde la documentación oficial de la brigada (conservada en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca) nos ofrece un dato biográfico decisivo.

En la ficha de revista de la 123.ª Brigada Mixta correspondiente al mes de julio de 1938, la casilla de mi tío Pedro ya no lo ubica en el despliegue ordinario de la 3.ª Compañía del 491.º Batallón. En el apartado de observaciones consta de forma explícita su situación: en comisión de servicio cursando estudios en la Escuela de Sargentos de la División.

  

Ficha de revista de Julio, Pedro aparece el primero de los sargentos en la escuela de capacitación.

Haber sobrevivido al bautismo de fuego de 1937 en Huesca, a la carnicería invernal de Singra y haber demostrado su temple como Cabo de Motorizados en la primavera de 1938 no pasaron desapercibidos para sus superiores. Perico formaba parte de esa cantera de combatientes veteranos seleccionados a dedo por la división para asumir el mando directo de pelotones y escuadras.

3. La forja de los nuevos mandos para la gran batalla

La Escuela de Sargentos de la 27.ª División no era un cuartel plácido en la retaguardia. Se trataba de un centro de instrucción intensivo ubicado a pocos kilómetros de la línea de combate, donde durante varias semanas los alumnos recibían clases aceleradas de táctica de infantería, topografía, manejo de armamento pesado y transmisión de órdenes bajo fuego.

La formación de estos nuevos galones respondía a una necesidad angustiosa: en la batalla que se avecinaba al sur del Ebro, los oficiales caerían en las primeras horas de asalto, y serían los nuevos sargentos —soldados que venían de la tropa y conocían el barro de la trinchera— quienes tendrían que asumir el liderazgo de las unidades en pleno combate.

«Los mandos: Hombres surgidos en la propia entraña del pueblo. Formados como oficiales a través de la guerra [...] Cabos, sargentos, oficiales: Tenéis que haceros querer de vuestras unidades. Hay que saber conquistar el cariño de los subordinados [...] Instrucción: La instrucción es base para aprender a combatir. Nuestro lema es que CADA GOTA DE SUDOR QUE SE VIERTE EN LA INSTRUCCIÓN Y EN EL TRABAJO ES UN LITRO DE SANGRE QUE SE AHORRA EN EL COMBATE». Circular de la Jefatura y Comisariado del XVIII Cuerpo de Ejército (José del Barrio y P. G. Guerrero, Fondo del Barrio, CRAI, UB)

Cuando Perico terminó su instrucción y cosió los galones de Sargento a su guerrera a mediados de julio de 1938, la cuenta atrás para la Historia ya había comenzado. Su unidad ultimaba la marcha nocturna y sigilosa hacia la orilla del Ebro. Les esperaba la prueba definitiva.

Para saber más (Fuentes consultadas)

  • CDMH (Salamanca). Ficha de revista de la 123.ª Brigada Mixta (27.ª División), correspondiente al mes de julio de 1938.

  • JEFATURA DE LA 27.ª DIVISIÓN (1938). Informes sobre la organización y funcionamiento de la Escuela de Sargentos y la reestructuración de unidades en el río Segre (Junio-Julio de 1938). Fondo Personal José del Barrio, CRAI Biblioteca del Pavelló de la República - UB.


Capítulo anterior: El infierno del Merengue...  Próximo capítulo: Vísperas de fuego...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bienvenidos a Hilos de Memoria | Benvinguts a Fils de Memòria

La piel de serpiente y el rastro de Perico

Retrato de una juventud rota: nuestro tío Pedro y el Sant Feliu de julio de 1936